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Información Técnica:

Mecánica

 

  Las Piezas básicas

El material principal del que está construido el mecanismo del piano es la madera. El teclado es de madera ligera (como el abeto), y el resto del mecanismo es de madera dura (como el arce). Todas las piezas van forradas de materiales orgánicos tales como pieles, fieltros, etc. para conseguir un mecanismo silencioso y cómodo. La mecánica del piano consta de cuatro piezas principales:

La tecla

(descripción)

La báscula

(descripción)

El martillo

(descripción)

El apagador

(descripción)

Las tres primeras son las responsables de la producción del sonido, y el apagador de silenciarlo. Todas las piezas están relacionadas entre si para trabajar conjuntamente.

 

La mecánica del piano es bastante singular ya que no aplica la palanca para reducir el esfuerzo necesario para levantar un peso, como es habitual en otros mecanismos. Al contrario, utiliza el peso del teclado para controlar la velocidad del martillo en el ataque contra la cuerda. Este es el objetivo del juego de palancas del mecanismo: permitir una gran variedad de sonidos en función del control del impulso del martillo.

La fuerza que descargamos sobre la tecla y la velocidad con la que lo hacemos (en física esto se denomina "momento"=masa X aceleración) tiene una equivalencia directa en el otro "lado", donde un martillo relativamente ligero viaja con una gran aceleración.

Un martillo de un piano moderno pesa entre 2 y 5 gramos y, en cambio, el peso que que hace falta aplicar sobre el teclado para levantarlo es, en la mayoría de pianos de 50 gramos (el peso mínimo para mantener en equilibrio la tecla y el martillo). Como se puede comprobar, el mecanismo del piano no está pensado para ahorrar esfuerzo. Ahora bien, no toda la fuerza que hay que aplicar sobre el teclado la consume la dinámica del martillo, también hay que vencer la resistencia de los rozamientos entre las distintas piezas. La suma de todos los rozamientos es de 17 a 22 gramos (en un piano perfectamente ajustado).

Cuando una maquinaria de piano está bien ajustada y regulada, sin roces (o juegos) excesivos y todas las piezas de desplazan correctamente, la sensación que da al pianista es de gran comodidad, control y de una percepción más intuitiva de como conviene mejor atacar las teclas para obtener el sonido deseado.

 

 
  El peso del teclado

Los parámetros de la regulación del mecanismo y el peso del teclado obedecen a unos estándares, y, naturalmente, no todos los pianos son iguales. Por esto, a menudo los pianistas se encuentran con sensaciones de peso distintas entre unos pianos y otros. El estándar del piano moderno es de 50 gramos por tecla.

Corrección del peso del teclado

El fabricante del piano, para corregir las diferencias de peso entre unas teclas y otras, y regularlas de manera uniforme, añade, en sitios convenientes de la tecla, unos pequeños cilindros de plomo. En los pianos verticales, estos plomos se colocan en la parte trasera de la tecla para añadir más peso, puesto que el mecanismo es demasiado ligero. En cambio, en los pianos de cola se colocan en la parte frontal para corregir el exceso de peso del mecanismo.
 

Con una cierta frecuencia, los pianistas piden aumentar el peso del teclado considerándolo demasiado ligero. Se argumenta que es más apropiado que el piano propio, el de trabajo diario, sea más pesado que el que probablemente se encontrará el pianista en las salas de concierto. El caso contrario seria desastroso. Personalmente opino que seria deseable que los estándares de peso y regulación del mecanismo se cumpliesen con más rigor en todas partes, pero como esto está lejos de la realidad, es normal que el pianista pida "personalizar" su teclado.
 

De todas formas, lo que cuenta cuando se habla de peso es la "sensación" de peso que percibe el pianista, independientemente del peso real que le ha dado el fabricante. Esta sensación está originada por diversas causas, y por lo tanto, antes de considerar una rectificación del peso del teclado, conviene tener en cuenta lo siguiente:
 

  • El peso de un teclado no es independiente del sonido del piano. Cuando aplicamos una fuerza concreta sobre el teclado, esperamos también una respuesta concreta de sonido. Si el sonido es demasiado duro y metálico, tenemos una sensación de poco peso; que las teclas se "escapan". Por el contrario, un sonido demasiado débil, produce una sensación de cansancio.
  • Los martillos del piano tienen una gran responsabilidad en la calidad tímbrica del piano. La lana con la que están fabricados tiene una forma y una textura que determinan cómo es el impacto del martillo a la cuerda. Un martillo blando, por ejemplo, está más tiempo en contacto contra la cuerda después del impacto que un martillo duro que rebota más ágilmente. Esto hace variar mucho la producción de armónicos por parte de la cuerda y, en definitiva, la brillantez del sonido. Un buen "harmonizador" de pianos puede conseguir dar a cada piano su óptima calidad de sonido corrigiendo la textura y forma del martillo, y teniendo en cuenta, no solamente el piano propiamente, sino también el lugar donde está ubicado.
  • La energía aplicada a la tecla se transmite de una manera encadenada por todas las piezas del mecanismo hasta el impacto del martillo a la cuerda, la cual recoge esta energía y la convierte en sonido. Cuanto más eficaz sea esta transmisión, mayor es la sensación de control y de firmeza en el tacto del piano. Por esto, es preciso que todo el mecanismo esté bien calculado, ajustado y regulado. De no ser así, el teclado nos puede parecer impreciso y "ligero", o bien demasiado "torpe"

 

 

  • Cualquier máquina tiene un rendimiento. La fuerza aplicada y el resultado obtenido dependen de la eficacia del mecanismo, y por tanto, de su diseño. El rendimiento de la maquinaria del piano (medido como relación entre el trabajo aplicado sobre el teclado y el trabajo realizado por el martillo) es distinto según la región de volumen sonoro en la que se trabaja. En términos generales, el rendimiento es:
  • bajo en la región de "ppp", "pp"
  • óptimo en la región de "p", "mf" y "f"
  • muy bajo en "ff" y "fff"
     

De acuerdo con esto, en la región de sonidos medios, es donde hay más control y variedad sonora. El hecho de aumentar el peso del teclado nos coloca en una zona de peor rendimiento y de más difícil control.

Si a pesar de todo, aún consideramos necesario rectificar el peso de un piano bien armonizado y regulado, el procedimiento tradicional, tanto para aumentar como para reducir el peso, consiste en contrapesar la tecla añadiendo (o eliminando) plomos en los lugares apropiados.
 

Considero esta práctica apropiada (y la única posible) en el caso de querer reducir el peso, pero, en cambio, no soy demasiado entusiasta de endurecer los teclados a base de plomos. Opino que endurecer excesivamente el peso del teclado "aleja" el martillo del control de los dedos del pianista y que el esfuerzo aplicado sobre el teclado se pierde en resistencias inútiles. Generalmente, los pianos plomados desgastan más el mecanismo porque implican una pulsación más dura. Por otra parte, añadir plomos a las teclas significa, además, aumentar la inercia de la tecla y en consecuencia empeorar el tacto del teclado.
 

 

En el caso de querer endurecer la pulsación del piano aconsejo el procedimiento de añadir peso directamente al martillo, no a las teclas. Esto tiene dos ventajas: añadimos peso directamente a la pieza que controla el pianista, y por lo tanto, sigue sensible al tacto, y en segundo lugar no aumentamos la inercia de la tecla. Hay varios procedimientos:
 

  • El primero seria instalar un juego nuevo de martillos de más peso que los originales (si es que los originales eran demasiado ligeros). Es el método más lógico, sobretodo teniendo en cuenta que el cambio del juego de martillos es un trabajo relativamente frecuente.
     
  • Otro procedimiento seria el de variar las proporciones de los brazos de palanca del martillo. Esto implica instalar un juego nuevo de mangos de martillo (con el brazo de palanca más corto), un juego nuevo de martillos, y muy probablemente, también, un juego de básculas. Naturalmente, es un trabajo importante y costoso que representa variar completamente el diseño del mecanismo. Recomendable en maquinarias de baja calidad o mal diseñadas que igualmente habría que renovar.
     
  • Finalmente, un procedimiento económico y totalmente reversible que uso a menudo, consiste en añadir pequeños pesos en forma de clip en el extremo del mango del martillo. Es un buen método para maquinarias en buen estado que se quieren endurecer ligeramente. Muy indicado si se quiere "probar" un peso distinto de forma provisional.

 

 
 Regulación del mecanismo

Estas medidas son solo un estándar, y por lo tanto, permiten ciertas variaciones si es necesario. Sin embargo, es muy importante ceñirse al máximo a estas medidas, y sobre todo a su regularidad en todo el mecanismo.

  • calada de la tecla.................................................................................. 10 mm.
  • distancia del martillo a la cuerda en descanso...........................................47 mm.
  • distancia del martillo a la cuerda en posición de atrape..............................15 mm.
  • distancia del martillo a la cuerda en la posición de caída del doble escape.....1 - 2 mm.
  • distancia del martillo a la cuerda en el momento de escape......................... 2 - 3 mm.
  • peso del teclado........................................................................................ 50 gr.
  • Apagador.............................................................................................. a medio recorrido de la tecla
 

Descanso del martillo (47 mm). Disminuir esta distancia permite una mecánica más rápida pero en detrimento de la variedad dinámica. Esta medida está relacionada directamente con la calada del teclado, de modo que al disminuirla hay que disminuir también la calada.

Esta regulación puede ser útil si queremos un teclado más ligero y rápido y no exigimos del piano un gran contraste sonoro, sobretodo en fortísimo.
 

Atrape (15 mm.) El atrape se encarga de detener la caída del martillo cuando el pianista, después del ataque, mantiene la tecla bajada a fondo. Esto permite (tanto en la mecánica del piano vertical como en el de cola) que no sea necesario que la tecla recupere totalmente su posición inicial para poder repetir un ataque. Como el martillo a quedado parado, a perdido su inercia del rebote, de manera que cuando el pianista suelta ligeramente la presión sobre la tecla, el atrape desbloquea al martillo dejándolo momentáneamente "flotando" preparado para un nuevo ataque más cerca de la cuerda.

El atrape se puede regular entre los 10 y los 15 mm. de la cuerda. Cuanto más cerca, más rápidas pueden ser las repeticiones. Esto es muy útil en pianos verticales que no tienen el doble escape. En el piano de cola conviene más la medida estándar de 15 mm. para que el doble escape sea más eficaz.
 

Escape (1-2 mm.) El escape está situado en la báscula. El escape es el que empuja el martillo durante su recorrido, pero solo hasta que el martillo se encuentra a unos 2 mm. de la cuerda. En esta posición, el escape se separa para que el martillo siga el recorrido por inercia y pueda rebotar después del impacto.

No conviene variar esta medida, la eficacia del mecanismo en muchas situaciones, como pueden ser trinos o pasajes muy rápidos en pianísimo, dependen mucho de la proximidad del escape a la cuerda.

Doble escape (2-3 mm.) De hecho se regula para que esté a a 1-2 mm. del escape. También se denomina "caída". El doble escape fue la gran mejora introducida por Sébastien Érard a principios del siglo XIX. El doble escape es una palanca situada justo debajo de la "nuez" del martillo y perfectamente alineada con el escape. Debajo, lleva un muelle que la mantiene en posición. Cuando el martillo rebota de la cuerda y queda en atrape, en su caída ha hecho bajar la palanca del doble escape, y ha comprimido el muelle. En esta posición, el martillo, una vez liberado del atrape, en lugar de caer, no solo queda en suspensión, sino que rebota ligeramente hacia arriba, empujado por la fuerza del muelle. Esto resuelve definitivamente todos los problemas de repeticiones rápidas, trinos, etc. La mecánica del piano de cola es absolutamente fiable en este sentido.

La regulación del doble escape, en posiciones y fuerza del muelle debe ser estricta.
 

Apagador. El apagador se regula para que libere la cuerda cuando la tecla se encuentra a medio recorrido. En casos muy especiales se puede variar esta regulación avanzando o retrasando el apagador. Si el apagador se levanta antes, el sonido del piano es más ligado, mientras que si se retrasa el sonido es más seco.

 

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